Studio Ghibli

Voy a inaugurar con éste una serie de artículos especiales dedicados a los mejores estudios de animación, aquellos que se han destacado por méritos propios por encima del resto en la gran industria del Anime a lo largo de su fructífera historia. Como no podía ser de otra manera (y no creo que a nadie le extrañe si es seguidor habitual de este blog), el estudio que inaugurará esta serie de especiales va a ser el inigualable Studio Ghibli.

En Japón existen numerosos estudios de animación de lo más destacados. Por lo general encontramos una gran mayoría de estudios buenos, unos cuantos muy buenos, unos pocos magníficos y alguno que otro realmente excelente. Todo eso por una parte. Por otra, y a otro nivel, estaría simplemente el Studio Ghibli, fuera de cualquier calificación en las escalas convencionales.

El estudio adoptó su nombre de un término italiano, empleado por la aviación de ese país durante la Segunda Guerra Mundial para referirse al viento cálido del Sáhara. Algo que no extraña en absoluto conociendo que Hayao Miyazaki, uno de los fundadores y principal motor creativo del estudio, es un apasionado por todo lo referente a la cultura italiana en general y por el mundo de la aviación en particular.

Mientras la mayoría de los estudios de animación japoneses se conforman con hacer obras de buena calidad, con mayor o menor fortuna en su resultado final, el Studio Ghibli no tiene manías: tan solo se dedica a hacer Obras de arte. Siempre fiel además a su estilo de emplear técnicas de animación tradicional y alejado casi por completo del uso de las tecnologías más modernas. Ésto lógicamente tiene una única pega: que las producciones artesanales del Studio Ghibli no vean la luz tan a menudo como las obras de otras compañías, produciendo la factoría Ghibli por lo general tan solo un largometraje cada uno o dos años, pero desde luego que la espera merece siempre la pena.

El Studio Ghibli fue fundado en 1985 por dos grandes artistas: el genial Hayao Miyazaki e Isao Takahata, su mentor y colega de profesión, con el que había trabajado ya desde hacía años en obras míticas como Heidi, Marco Conan: el niño del futuro (estas dos últimas realizadas para la gran Nippon Animation). Hayao Miyazaki además había dirigido films clásicos como Lupin III: El castillo de Cagliostro y algunos episodios de la recordada serie Sherlock Hound, mientras que Takahata por su parte había dirigido otros films igualmente míticos como Las aventuras de Hols: el príncipe del Sol. Estos grandes trabajos sin duda les fueron “curtiendo” para todo lo que vendría después, con las memorables obras del que sería ya su propio estudio: el Studio Ghibli. De hecho, y es una opinión personal, Conan: el niño del futuro debería considerarse por su estilo y elementos como una obra 100% “Ghibli”, aún siendo varios años anterior a la fundación del estudio.

El impacto que han tenido los largometrajes de este mítico estudio tanto en Japón como en el resto del mundo ha sido extraordinario, con unos inolvidables films rebosantes de encanto, originalidad, ternura y muy especialmente por enaltecer el amor por la naturaleza y exhibir los mejores valores humanos (bondad, generosidad, compañerismo, espíritu de sacrificio, etc.)

Precisamente por el estilo general y los valores que transmiten sus películas, a Hayao Miyazaki se le ha considerado a menudo como el “Walt Disney” japonés (aunque este apelativo sería mejor emplearlo con un pionero como Osamu Tezuka). Pero aunque el público destinatario de sus films puede parecer de corta edad en un principio, ello se debe tan solo a la estética habitual de los mismos (un dibujo amable, sencillo y encantador), como precisamente también ocurre con las mejores películas de la factoría Disney, que en realidad tienen un público de lo más amplio, pues cada franja de edad puede hacer su propia lectura sobre la película (algo que dice mucho de la calidad argumental de la misma, expresamente trabajada para resultar atractiva a públicos de todas las edades).

Las películas del Studio Ghibli cuentan con infinidad de reconocimientos y premios a todos los niveles, incluído por ejemplo el Oscar que logró El viaje de Chihiro, o numerosos galardones en los más variados festivales de cine de todo el mundo. A raíz de su gran estima popular, el estudio abrió su propio museo a las afueras de Tokyo: el Museo Ghibli.

En Japón, si no fuera porque tienen Emperador, sin duda veríamos la efigie de Miyazaki en las monedas y billetes del país del Sol naciente, de lo que se le llega a venerar allí. Personajes como Totoro son “figuras nacionales”, al nivel de Godzilla, Gamera, Astroboy, Mazinger o Doreamon. Insultar o burlarse de Miyazaki o de cualquiera de sus obras resulta del todo inconcebible, tan solo propio de enajenados, y su castigo está penado en Japón con la decapitación inmediata.

Apasionamientos aparte, veamos a continuación cuáles han sido las principales obras a lo largo de los años que han dado al Studio Ghibli todo el esplendor que atesora.

Nausicaä del valle del viento (1984)
de Hayao Miyazaki

Una gran epopeya en un mundo post-apocalíptico protagonizada por la joven princesa Nausicaä, que luchará contra las amenazas que se ciernen sobre su pueblo. Una fábula ecologista que adaptaba el Manga del propio Miyazaki, en la que la naturaleza era un personaje más como otro cualquiera.

El castillo en el cielo (1986)
de Hayao Miyazaki

El fantástico viaje de Pazu y Sheeta en busca del mítico castillo en el cielo (Laputa, mencionado en Los Viajes de Gulliver). Un largometraje sensacional en todos sus aspectos, sobre todo en su ambientación, música, personajes y ritmo narrativo. Personalmente es uno de mis films favoritos de Ghibli.

La tumba de las luciérnagas (1988)
de Isao Takahata

Una de las obras más impactantes del estudio, alejándose de su estilo habitual para dar una visión más dramática sobre los duros años que el conflicto bélico de la Segunda Guerra Mundial acarreó sobre la población japonesa. A través de los ojos de dos niños asistiremos a aquella época crucial.

Mi vecino Totoro (1988)
de Hayao Miyazaki

Las entrañables aventuras de dos jóvenes hermanas: Satsuki y Mei, en su nuevo hogar ubicado en una región rural, y el descubrimiento de los fantásticos seres que habitan por los alrededores. Una película rebosante de bondad, magia y ternura, que no nos cansaremos de ver una y otra vez.

Kiki’s Delivery Service (1989)
de Hayao Miyazaki

Las aventuras de una joven aprendiz de bruja, Kiki, que buscará abrirse camino en un mundo nuevo para ella. La ambientación (de clara inspiración mediterránea) y la pasión por volar son dos de los conocidos temas favoritos de Miyazaki, como puede comprobarse a lo largo de toda su trayectoria.

Recuerdos del ayer (1991)
de Isao Takahata

Un tema recurrente en las obras de Ghibli ha sido el contraste entre la ajetreada vida urbana frente a las bondades de la vida rural. En esta película asistimos a la visita de Taeko Okajima al encantador pueblo de su abuela materna, donde acabará replanteándose su propia vida meditando sobre su pasado.

Pòrco Rósso (1992)
de Hayao Miyazaki

Probablemente la obra maestra de su creador y de todo el Studio Ghibli, aunque La Princesa Mononoke y El viaje de Chihiro quizá hayan alcanzado mayor renombre. Las aventuras de Porco Rosso y Fio en la Italia de entreguerras son una maravilla para los sentidos, una auténtica obra de arte animada.

Puedo escuchar el mar (1993)
de Tomomi Mochizuki

El Studio Ghibli no solo ha filmado grandes historias de fantasía repletas de magia y devoción por las tradiciones populares, sino que también nos ha contado historias de lo más realistas como ésta, donde asistiremos a un singular romance entre jóvenes estudiantes de instituto.

Pompoko (1994)
de Isao Takahata

Una de las obras más conocidas de Takahata junto con La tumba de las luciérnagas. En Pompoko asistiremos la gran epopeya de los tanukis, en su lucha contra el avance de nuestra civilización moderna. Una película larga y compleja, que hará las delicias de los amantes de las tradiciones populares.

On Your Mark (1995)
de Hayao Miyazaki

Ghibli se ha especializado en los largometrajes a lo largo de su trayectoria, pero también podemos encontrar un pequeño cortometraje: On Your Mark, de tan solo 7 minutos de duración, que nos contaba las andanzas de dos policías que ayudaban a escapar a una extraña chica dotada de alas.

Susurros del corazón (1995)
de Yoshifumi Kondô

Una encantadora producción que nos contaba la historia de una joven apasionada por los libros y su primer romance de adolescencia. El elemento fantástico en esta ocasión correrá a cargo del gato Baron, que repetiría en el posterior largometraje de Haru en el reino de los gatos.

La princesa Mononoke (1997)
de Hayao Miyazaki

Una de las obras más celebradas del Studio Ghibli, por crítica y público. No en vano fue elegida aquél año por Japón para la carrera hacia los Oscars, por encima de películas de imagen real. La película narraba las aventuras de Mononoke, una princesa salvaje, en su enfrentamiento contra la civilización.

Mis vecinos los Yamadas (1999)
de Isao Takahata

Una de las producciones con un estilo más personal y diferenciado en la trayectoria del Studio Ghibli. Se trataba de una serie de episodios cortos que narraban las anécdotas en la vida cotidiana de la familia japonesa de los Yamadas, siendo las diversas relaciones familiares el tema principal de la obra.

El viaje de Chihiro (2001)
de Hayao Miyazaki

Ganadora de innumerables premios, entre ellos el Oscar de aquél año, esta película es una auténtica delicia para la vista. Su ambientación es colosal, así como su música (obra como siempre del gran Joe Hisaishi). Sin duda uno de los mayores orgullos en la exitosa trayectoria del Studio Ghibli.

Haru en el reino de los gatos (2002)
de Hiroyuki Morita

Una película algo sencilla y de un carácter más cómico de lo habitual entre las producciones de Ghibli, que sin demasiadas pretensiones se limitaba a contarnos una divertida historia en la que uno de sus grandes atractivos era ver de nuevo al célebre Baron, el gato parlante de Susurros del corazón.

El castillo ambulante (2004)
de Hayao Miyazaki

Otra nueva demostración de todo el talento de Hayao Miyazaki en estado puro. Un film que visualmente quita el hipo, con una ambientación y una historia fabulosas (y una de las mejores partituras de Hisaishi). Las aventuras de Sophie y el gran mago Howl llegarán sin duda a tocar nuestra fibra sensible.

Cuentos de Terramar (2006)
de Goro Miyazaki

Primer filme dirigido por el hijo de Hayao Miyazaki, Goro. Solo por esta circunstancia la película fue criticada sin piedad por los medios, siendo en mi opinión una producción entretenida y visualmente muy atractiva, que debería valorarse por sus propios méritos y no por llevar el apellido famoso de nadie.

Ponyo en el acantilado (2008)
de Hayao Miyazaki

La última película hasta el momento dirigida por Hayao Miyazaki. En Ponyo en el acantilado reviviremos el mito de “La Sirenita” desde el particular punto de vista japonés, con una niña-pez llamada Ponyo que desea conocer el mundo de los humanos.

Arrietty y el mundo de los diminutos (2010)
de Hiromasa Yonebayashi

Karigurashi no Arrietty es la adaptación japonesa del clásico de la literatura infantil “The Borrowers”, de la escritora británica Mary Norton. En la película asistimos a los momentos más difíciles en la conviencia entre unas pequeñas criaturas de apenas unos centímetros de alto con los seres humanos.

Kokuriko-zaka kara (2011)
de Goro Miyazaki

Este título, que vendría a traducirse como “Desde lo alto de la colina de las amapolas”, es la producción más reciente de Ghibli hasta la fecha. Nos cuenta la historia de la joven Umi Komatsuzaki en su día a día escolar, además de seguir las pesquisas que llevará a cabo sobre el complicado pasado de su familia.

Además de todas estas películas, el Studio Ghibli también ha participado en diversos anuncios comerciales para T.V., así como en algún que otro videojuego, como en el diseño de personajes para Jade Cocoon de Genki (para PlayStation), contando con el trabajo del Katsuya Kondo (diseñador de personajes de Kiki’s Delivery Service y Puedo escuchar el mar) o el reciente Ni No Kuni: The Other World del prestigioso estudio Level 5 (para Nintendo DS y PlayStation 3).

Y hasta aquí ha llegado nuestro recorrido por la increíble producción de este irrepetible estudio de animación llamado Ghibli. Sus inolvidables films han pasado ya a la historia del Anime con letras de oro, obsequiándonos con unos maravillosos relatos que siempre guardaremos en lo más profundo de nuestros corazones aventureros y soñadores. Desde aquí solo podemos decir con gran humildad y emoción: gracias por existir, Studio Ghibli.

Publicado el 7 noviembre 2009 en Grandes estudios y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. 7 comentarios.

  1. Un fantástico artículo, incluso me ha sorprendido que menciones Tamamayu Monogatari … del que tengo el libro de ilustraciones y todo :P. El segundo en PS2 supongo que lo haría otro estudio o persona.
    Una leve reverencia … tampoco hay que ser tan magnánima a ver si a alguien se le sube mucho el ego … XDDDDDDDDDDDD.

  2. Gracias por el comentario.

    Sobre lo de Jade Cocoon así es, aunque yo igualmente me los compré los dos, aunque solo por tener la saga completa (por si les dá en el futuro por hacer una tercera parte en PS3 y que en esa sí que vuelva a estar involucrado el Studio Ghibli, más que nada para que así no me pudiera quedar con un título descolgado entre medias).

    Por cierto, el primer Jade Cocoon a casi nadie le gustó y a mí sí… nunca encuentro a gente que hable bien de él (resignación). Con el que estoy verdaderamente rabiando es con el último que he puesto, el de Nintendo DS, que tengo unas ganas locas ya de “catarlo” por la pinta que tienen las imágenes que he visto (estoy que si alguien me pasa cerca la mano se la muerdo).

  3. Pues no es uno de mis favoritos pero le tengo mucho cariño y me gustó por su historia, su música y otras cosillas más … siempre tendré la resignación del corredor eterno y que no me saliera el “jefe”.

  4. debo decir que los animes japoneses son mi vida por favor si obtienen más información mandela a mi correo siiiiiiiii… gracias

  5. Este artículo ha sido actualizado con fecha de 28 de septiembre de 2011 para incluir las dos últimas producciones creadas por Ghibli desde la publicación original de este especial en el año 2009.

  6. por faaaaaaa hagan uno de TMS ENTERTAINMENT es uno de los estudios mas antiguos de japón……ayuden a un pobre samaritano que necesita información

  7. Hola Rubén.

    Sip, es un estupendo y veterano estudio (con algunas obras que a mí personalmente me encantan), pero antes tenía previsto hablar de otros estudios cuya producción me parece aún más interesante si cabe (como el Studio DEEN, Gainax, Madhouse o la entrañable Nippon Animation). Pero no descartes que en un futuro le dediquemos también el preceptivo reportaje a la gran TMS.

    Un saludo.

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