Prototipos de personajes: Tsunderes

Entre los numerosos prototipos de personajes existentes en el mundo del Manga y el Anime hay uno en concreto que a los componentes de esta revista nos cautiva sin remedio: el personaje Tsundere. Es un estereotipo bastante popular entre los fans, y cada vez vemos cómo se va prodigando más su presencia en las diferentes series de los últimos años, aunque a lo largo de este artículo podréis comprobar cómo los personajes Tsunderes han existido desde siempre. Probablemente alguna de las últimas obras que hayáis visto (en especial si se trataba de comedias románticas) contarían en mayor o menor medida con algún personaje de este tipo entre su reparto, por lo que este artículo quizá pueda serviros para conocer un poco mejor este prototipo tan encantador de personaje.

El “fenómeno Tsundere” ha alcanzado en los últimos años una popularidad tan alta en Japón que se han creado diversos videojuegos cuyo principal atractivo son los personajes que hacen gala de este peculiar tipo de carácter, y hasta se han llegado a abrir cafés y establecimientos de “estilo tsundere” (como el Tsundere Rice, en pleno barrio de Akihabara), para que nos hagamos una idea del “frikismo” sin límites que puede darse en el país del Sol naciente.

De hecho el término tiene hasta una curiosa contrapartida: la personalidad Yandere, que haría referencia al extremo opuesto del carácer Tsundere como sería una personalidad inicialmente muy dulce y tierna pero que por diversas causas (por lo general traumáticas) acaba mutando a una oscura e inquietante personalidad que ocultaba en su interior y que se materializa en muchas ocasiones de un modo psicótico y violento (como veíamos por ejemplo en Shuffle!School Days o en Higurashi).

En una definición que podríamos dar para explicar en unas pocas palabras a los no iniciados en qué consiste esta “palabreja” de Tsundere (teniendo presente que el término a menudo es complejo y aplicable a carácteres muy diferentes en función de diferentes condicionantes y situaciones diversas), podríamos decir que se refiere en esencia a un tipo de personalidad que se muestra en un principio como fría, inaccesible y hasta “borde” con los demás, pero que internamente esconde unos sentimientos de lo más tiernos, cálidos y bondadosos, que por diversos motivos son escondidos para no mostrar a los demás su fragilidad (y hasta inocencia) auténtica, en especial hacia la persona de la que pueden estar encaprichadas o directamente enamoradas.

El nombre de Tsundere se forma de la combinación de las primeras sílabas de dos palabras japonesas: tsun-tsun (“distanciado”, “taciturno” e incluso “agresivo”) y dere-dere (amoroso). Como el término habitualmente se refiere casi siempre a chicas en edad adolescente, es frecuente ver también emplearse la denominación de Tsunderekko (“ko” es una partícula habitual muy típica en los nombres propios, que significa “chica joven”) para referirse a este tipo de jovencitas que hacen gala de una personalidad Tsundere.

De hecho el que un personaje tenga este tipo de carácter es a menudo un recurso más de los estudios de animación, para mostrar aún más atractivo y sugerente a un cierto tipo de personaje femenino de una obra, e intentar atraer así precisamente al público amante de este tipo de personajes.

Debe quedar ante todo claro que el término Tsundere puede aplicarse tanto a hombres como a mujeres, así como a cualquier franja de edad (pues estamos hablando de un tipo de personalidad, no de características físicas), aunque a lo largo de los años la figura sin duda que más ha quedado asociada en seguida a este concepto es la de una chica joven y atractiva pero de difícil carácter (y hasta agresiva y problemática en muchos casos). Cuando decimos “atractiva” simplemente nos referimos a que suele ser una jovencita más o menos “mona”, pues de hecho suele ocurrir a menudo en el caso de las tsunderes que éstas no son ni mucho menos unas “súper-bellezas”.

De hecho la tsundere casi nunca es el personaje que más destaca en su respectiva serie en este sentido (con algunas excepciones puntuales, como en el caso de Eri Sawachika de School Rumble), por lo que precisamente en función de esta premisa suele verse a menudo un interesante “duelo” entre la fuerte personalidad de la Tsundere y la gran belleza externa de otro de los personajes más llamativos de dicha serie, un peculiar “duelo de titanes” entre el que habitualmente se debatirá el protagonista masculino de turno a lo largo de la obra.

En cierto modo éste es un argumento bastante recurrente empleado a modo de mensaje claro orientado a los espectadores más jóvenes que ven estas series: que no se fijen tanto en la imagen y la apariencia externa de las personas sino más bien en su personalidad y en las virtudes reales internas que puedan atesorar.

El término Tsundere se ha visto popularizado sobre todo en los últimos años como decíamos, en especial en series de Manga y Anime y en las llamadas Visual Novels, que no son más que clásicos videojuegos de aventuras en los que podemos interactuar con toda una serie de personajes (hasta se les llama a menudo Dating Sims si la finalidad principal del juego tan solo es ésa) y en los que, en función de nuestras decisiones, podemos acabar intimando con algunos de estos personajes (sí, hasta sus últimas consecuencias). Como estas Visual Novels están habitualmente plagadas de personajes estereotipados, cuando después se hacen series de Anime de aquellas que alcanzan una mayor fama vemos cómo luego todos estos prototipos de personajes están también presentes en dichas adaptaciones, mantiendo más o menos sus respectivas personalidades originales de los videojuegos que los vieron nacer, y entre estos tipos de personajes por supuesto tenemos habitualmente a la Tsundere de turno.

Pero tal y como veremos más adelante cuando repasemos algunas de las más destacadas tsunderes que se han visto a lo largo de los años, lejos de ser éste un fenómeno o una “moda” relativamente reciente, popularizada sobre todo como decimos por las Visual Novels y por algunas conocidas comedias románticas de Manga y Anime, la verdad es que tsunderes ha habido desde tiempos remotos y han estado presentes en algunas de las obras más populares de la historia. Mucho antes incluso de su enorme “explosión” de los últimos años, causada en buena parte por “culpa” de los grandes éxitos de J.C. Staff en general y por las geniales interpretaciones de Rie Kugimiya en particular, una fantástica Seiyuu a la que se la ha llegado a bautizar como “La Reina de las Tsunderes”.

Hay que decir que no cualquier personaje en el que enseguida podamos pensar que encajaría en la categoría descrita de Tsundere tiene por qué necesariamente serlo, ni mucho menos. No basta con que un personaje simplemente se muestre “borde” o inaccesible para etiquetarlo ya como un personaje Tsundere, o que como ocurre muy a menudo la protagonista femenina vaya “de dura” con el protagonista masculino, pero precisamente como una estrategia para ocultar sus sentimientos o incluso para tratar así de conquistarlo, esperando que él le preste más atención a ella que a sus potenciales rivales en el terreno amoroso y ponga todo su empeño en tratar de conquistarla. De modo alguno: si una “supuesta Tsundere” hace de su comportamiento una simple estrategia para tratar de obtener un fín como el descrito, desde luego que no estaríamos en realidad ante una Tsundere, eso debe quedar claro.

Lo mismo hay que decir para el caso de una chica que se muestre de un “modo Tsundere” hacia una sola persona y en cambio hacia el resto no, mostrando incluso una encantadora personalidad hacia todos los demás, pues en ese caso también queda claro que su comportamiento no es más que una estratagema para tratar de conquistar al chico en cuestión.

La Tsundere como es lógico es Tsundere siempre, desde que se levanta hasta que se acuesta, y con prácticamente todo el mundo por igual, no “a ratos” ni con tan solo una persona y con el resto no.

Podrá tener eso sí, como además suele verse a menudo, una amiga íntima o una persona de total confianza con la que no se comporte del modo arisco habitual como lo hace con el resto, pero eso será en definitiva una simple excepción que confirmará la regla general.

Así pues, entre algunos ejemplos de personajes que no son realmente tsunderes (aunque a menudo los aficionados los “etiqueten” en seguida de esa forma), tendríamos a la célebre Akane Tendo de Ranma 1/2 o a Naru Narusegawa de Love Hina, ambas claramente enamoradas del protagonista de turno pero que actúan del modo que lo hacen por una cuestión de simple “fachada”, por no querer mostrar su debilidad amorosa por él, comportándose en cambio con todos los demás personajes de la obra de un modo encantador y hasta servicial.

Otro ejemplo muy conocido es el de Sakura Haruno de Naruto, que pese a su fuerte carácter sabemos desde el primer momento de quién está enamorada sin remedio y su propio comportamiento la delata cuando está ante esa persona.

Incluso otro ejemplo típico como el de la hermosa Rin Tohsaka (Fate/stay night), que también suele ser catalogada habitualmente como Tsundere, si estudiamos detenidamente su comportamiento y personalidad nos damos cuenta que ella se muestra externamente tal y como es en realidad: en cierto modo fría, distante (y hasta arrogante se podría decir, por su gran carácter competitivo), y no por ello carece de momentos en los que exhibe una gran bondad, comprensión y amabilidad, además de hacer gala también en ocasiones de un gran poder de seducción cuando se lo propone (pues sin duda es consciente de su gran atractivo entre los chicos).

Puede en ocasiones hasta presentar también un carácter de lo más divertido que la pueden hacer realmente encantadora (cuando a ella le apetece, eso sí, y con quien ella quiere), pero no aparentando lo que no es ni escondiendo una gran ternura y bondad interior que no quiera que salga a la luz, porque como decimos Rin es como es, interna y externamente (y por ello no se la puede considerar como Tsundere).

Todos estos personajes que hemos mencionado como Akane, Naru, Sakura o Rin, si bien es cierto que pueden presentar algunos rasgos de “tsunderismo” más que evidentes, por el hecho de no cumplir con todos los requisitos indispensables para ser realmente consideradas como tales hacen que podamos hablar de una sub-categoría que podría denominarse como “pseudo-tsunderes”, en la que quizá encajarían mejor.

Pero pasemos a hablar ahora ya sí de algunas de las más destacadas tsunderes “propiamente dichas” que hemos podido ver a lo largo de la historia del Manga y el Anime. Y qué mejor que comenzar con toda una “institución” en esta industria como fue Mazinger Z, del genial Go Nagai, y su recordada Sayaka Yumi, un personaje que como la propia serie y sus famosos robots gigantes han sido tan idolatrados y mitificados que aún a día de hoy son objeto de adoración por parte de su incontable legión de fans, siguiendo a pesar de todo el tiempo transcurrido muy vivos en la memoria colectiva popular.

La joven Sayaka, abnegada (y fetichizada a más no poder) piloto de la más fetichizada aún por los fans Afrodita A (recordamos aún su peculiar ataque de “¡Pechos fuera!”), fue gracias a su gran ternura interior pero implacable carácter exterior uno de los primeros grandes ejemplos de tsunderes célebres. El pobre Koji Kabuto y sus compañeros pueden acreditar con creces las consecuencias sufridas por el carácter fiero e indomable de la joven. A pesar de no contar con todas las “características propias” más recurrentes de las tsunderes tal y como después ha quedado configurado este prototipo de personaje, lo cierto es que Sayaka ha pasado a la historia como uno de las grandes precursoras de este esterotipo y comúnmente se la reconoce como una de las primeras tsunderes destacadas de la historia del Manganime.

Muchos años después disfrutaríamos también de una nueva piloto de Mechas de indómito carácter, que haría las delicias de toda una legión de fans: Soryu Asuka Langley (cuyo último apellido fue cambiado por Shikinami en las nuevas películas), del fenómeno que fue en los años noventa Neon Genesis Evangelion (y que en cierto modo continúa aún a día de hoy), una obra considerada de culto desde el mismo momento que apareció por primera vez en televisión.

Asuka tenía una complicada personalidad y un carisma tan desbordante que la encumbraron enseguida entre las preferencias de los seguidores de la serie, rivalizando con la también mitificada Rei Ayanami, obteniendo cada una su propia legión de seguidores en función de sus muy distintas personalidades y filosofías de vida, contrapuestas pero igualmente fascinantes (un gran mérito que hay que reconocerle a sus creadores: el gran estudio GAINAX y en concreto a su diseñador, Yoshiyuki Sadamoto).

Asuka podía tener un comportamiento a menudo que podía hacer que el espectador la detestara (como en mi caso he de reconocer que sucedía), pero en definitiva se trataba de un personaje tan bien diseñado y con una personalidad tan interesante por su complejidad y su dura historia de trasfondo que sin duda se alzaba como uno de los principales núcleos de interés de la serie, por todos los dramáticos acontecimientos por los que pasaba.

Precisamente después Asuka ha sido uno de los personajes que mejor han servido para definir lo que debe entenderse realmente como lo que es una “auténtica” Tsundere, y la influencia que después ha tenido en muchos otros personajes posteriores no hacen sino encumbrar aún más el fantástico diseño original con el que la dotaron sus creadores. Hasta su propia Seiyuu, Yuko Miyamura, ha llegado a confesar que le gustaría saber lo que se esconde tras el “muro” que protege el corazón de Asuka.

Por su parte, Eri Sawachika es el típico personaje que simplemente nos puede parecer que entraría sin más en la categoría de “princesa” u “Oujou-sama” (la forma habitual de referirse a las señoritas de familias adineradas), tan habitual en las comedias románticas estudiantiles (parece que en casi todas tiene que haber obligatoriamente una), pero estudiando detenidamente su carácter nos damos cuenta que se trata de una Tsundere en toda regla. Su imagen externa, su frialdad y su aparente inaccesibilidad, hacen que parecezca una jovencita algo superficial, que trata con aires de superioridad y hasta con cierto desprecio a los demás, pero nada más lejos de la realidad.

Eri como podemos ver a lo largo de School Rumble es una joven que guarda una gran bondad y ternura en su interior, aunque odia mostrar esa faceta en público, y ofrece una imagen de sí misma que no se corresponde en realidad con su auténtica naturaleza gentil. Son especialmente brillantes los diversos momentos ya célebres protagonizados por Eri junto al inigualable Harima Kenji, tanto en el baile del festival escolar como en el templo en el que pasan juntos una noche, así como todos los momentos tiernos con sus amigas más íntimas, donde vemos también su cara auténtica: de lo más amable, cariñosa y preocupada por los que más quiere.

Kagami Hiiragi es junto con Konata Izumi uno de los personajes más populares en el mundo del fandom de los últimos años, procediendo ambas de la singular serie Lucky Star, una obra absolutamente “friki” para un público decididamente “friki” también, y que precisamente se vanagloria de ello sin ocultarlo en ningún momento. De hecho en la obra se llega a mencionar expresamente el término Tsundere para referirse a Kagami, lo cual ya es un claro indicativo del carácter especial de esta jovencita.

Fuera ya de todo lo que ha significado una obra como Lucky Star en la cultura otaku más desenfadada (a un nivel similar al alcanzado por otras obras tan populares como La Melancolía de Haruhi Suzumiya), lo cierto es que han sido los incontables doujinshis y fanarts creados por sus innumerables fans los que han encumbrado a Kagami como una de las más representativas tsunderes de todos los tiempos, y como un claro ejemplo en el que muchos otros personajes se están fijando después como fuente clara de inspiración.

Louise “la cero”, de Zero no Tsukaima, será la primera elegida de entre las numerosas y célebres Tsunderes a las que ha puesto voz Rie Kugimiya a la que nos vamos a referir en este artículo monográfico. Ya avisamos por cierto que, desde ahora hasta el final, hemos entrado ya en los “dominios absolutos” de esta gran Seiyuu, y tanto éste como nada menos que los próximos cuatro personajes que vamos a citar aquí están encarnados brillantemente por ella.

Entre todos esos grandes personajes mencionamos en primer lugar a Louise no por seguir un orden cronológico ni por su mayor o menor popularidad, sino por haber sido considerada Louise como una “tsundere besucona”, a raíz de lo visto en las tres series de Zero no Tsukaima emitidas hasta la fecha. Louise a pesar de su fuerte carácter y arrogancia aparente (originada por sus propios complejos y por su origen aristocrático), acaba cayendo en los brazos del sufrido Saito más a menudo de lo que entre las de su “gremio” cabría esperar, rindiéndose en numerosas ocasiones a los intensos sentimientos que guarda hacia él, a pesar del constante maltrato al que lo somete durante la mayor parte de la obra.

En una clasificación particular nuestra que podríamos hacer entre los distintos grados de “tsunderismo”, Louise obtendría probablemente un “nivel 3” o “tercer grado“, el mismo que podría otorgársele por ejemplo a otra de las grandes tsunderes interpretadas por Rie Kugimiya recientemente como ha sido Nagi Sanzenin, de la popular comedia romántica Hayate no Gotoku, estando ambas a un nivel similar de “tsunderismo”.

Siguiendo con nuestra particular escala de “grados de tsunderismo”, si vamos aproximándonos cada vez más hacia el concepto de Tsundere en su estado más puro tendríamos en un “nivel 2” o “segundo grado” al personaje también ya mítico de Shana (de Shakugan no Shana).

El personaje de Shana es mucho más cerrado que Louise a la hora de expresar sus emociones, mostrándose a menudo de lo más inexpresiva y a veces hasta carente de humanidad, debido a su espartano entrenamiento y a su propia naturaleza como una fría e insensible “Neblina de la llama” (Flame Haze).

Además, siendo como es una buena discípula la gran Whilhelmina, que en carácter impasible podría rivalizar con el mismísimo Piccolo de Dragon Ball, es comprensible también el espíritu marcial que rige su comportamiento en público. Probablemente por lo mucho que me recuerda Whilhelmina al mítico namekiano la tengo en tantísima estima personal, aunque está claro que ella luce un color de piel bastante más saludable.

Tendrá que pasar una temporada televisiva completa y buena parte de la segunda para que Shana comience realmente a mostrar sus sentimientos más celosamente guardados, e irá cayendo poco a poco la compleja muralla en torno a su corazón que ella misma había levantado. Sin duda Shana es una de las más populares tsunderes de los últimos años y probablemente el personaje con el que mejor se asocia en este sentido a su genial Seiyuu, pues a raíz de Shakugan no Shana comenzaron en cadena los sucesivos grandes éxitos recientes de J.C. Staff, en los que Rie Kugimiya ha ido bordando uno tras otro los respectivos papeles protagonistas femeninos que le encargaban para cada nueva obra.

Sin duda muchos se estarán imaginando ya que, si hay un tercer y un segundo “grado” de tsunderismo en el que desde nuestro punto de vista se podrían llegar a calificar sus distintos niveles de intensidad, debe haber lógicamente también algún personaje que se pueda adscribir a un “nivel 1” o “primer grado“, tan solo reservado ya para algunos personajes que rayan la definición perfecta del concepto de Tsundere.

Pues efectivamente, tenemos una buena muestra de este primer grado con el personaje de Taiga Aisaka, de la popular serie Toradora!, que tanto nos hizo disfrutar recientemente (de nuevo repitiendo la fórmula de J.C. Staff + Tsundere + Rie Kugimiya = Éxito asegurado)

Taiga es una problemática jovencita “de armas tomar” (nunca mejor dicho, pues las emplea y de qué modo, y si no que se lo pregunten a la delegada de su clase), que guarda sus verdaderos sentimientos no ya tras una muralla como Shana, sino dentro de una fortaleza (y con la muralla además alrededor).

Durante la serie conocemos el duro trasfondo personal y familiar que han forjado el difícil carácter de Taiga, al igual que también vamos conociendo sus propios complejos y temores que han derivado en el carácter antisocial del que hace gala ante sus propios compañeros (algo parecido a lo que le ocurría a Louise, pero con Taiga sin duda magnificado hasta el extremo).

A lo largo de Toradora! asistimos a una notable evolución psicológica de Taiga, destacando en especial toda la resolución final de la obra (que es para enmarcar) y su dura y difícil pero a la vez tierna y emotiva relación con Ryuuji Takasu, conformando ambos sin duda unos magníficos ejemplos en cuanto a desarrollo de personajes de altísimo nivel.

Y es que no hay nada más emocionante para un fan de las tsunderes que asistir al momento final en el que éstas acaban abriendo su corazón. Son sin duda unos episodios que quedan para siempre grabados en la memoria, y que compensan todo nuestro “sufrimiento” anterior.

Pero… ¡vaya por dónde!, cuando pensábamos que con el primer grado habíamos concluído ya con las diversas categorías en las que podíamos calificar a las tsunderes, surge una categoría más que podríamos llamar “especial“, o “fuera de categoría” (como los puertos de montaña en las carreras ciclistas). De igual modo que ya se vió que se podía superar la fuerza del que ha superado la fuerza del Súper Guerrero, también puede darse en el caso de las tsunderes que hay quien trasciende incluso el concepto en su grado más alto, alcanzando ya una dimensión de tsunderismo difícilmente mesurable con cifras o explicable con palabras.

Así ocurrió en concreto en el caso del personaje que servirá ya como cierre y broche de oro de este largo reportaje: Touko Matsudaira, de la célebre obra Shoujo (y mito del Yuri) Maria-sama ga Miteru. Sí, personaje interpretado también cómo no (y de forma magistral) por Rie Kugimiya, pues para alcanzar el desbordante nivel de “tsunderismo” que precisaba este complejo personaje sin duda era ésta una condición inexcusable. Más aún si tenemos en cuenta el innato talento que como actriz poseía el personaje de Touko en la serie, lo que la hacía idónea para saber representar diversos “papeles” en su vida real también.

En el caso de Touko tenemos el “pack completo”: la ya mencionada muralla, después la fortaleza dentro y luego además dentro de ella una caja fuerte acorazada en la que se guarda celosamente el corazón de Touko.

Y es que han tenido que pasar nada menos que 4 temporadas (intensamente románticas y lacrimógenas en muchos momentos) para que, tan solo en los momentos finales del último episodio de la última temporada, poder asistir al fín ya con gran emoción y alivio por parte de los fans de la serie al definitivo desenmascaramiento de la tsundere entre las tsunderes.

Sin duda en un tratado sobre la materia el nombre de Touko aparecería con letras de oro al lado de la propia definición, siendo todo un sinónimo de la palabra que hoy hemos tratado aquí con profundidad: Tsundere.

Publicado el 22 febrero 2010 en Columna de Sigfrido y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. 7 comentarios.

  1. Increible me lo e leido sin pestañear tios y me a encantao, por no decir el magistral final k tan bien te a kedao te doy un 11/10 jajajaja

  2. Eres el puto amo…

    Llevas una carrerilla de artículos que no dejan a nadie indiferente.

    Enhorabuena, compañero.

  3. Fantastico man.El mejor tema sobre tsunderes que he leido. Mereceria su espacio en cualquier revista de anime. Casi me da ganas de verme una serie yui para ver a tu legenda de las Tsunderes xD. Me ha aclarado muchos puntos. Aunque me entristece un poco que personajes como Naru, Akane, sakura son considerados pseudo-Tsunderes, en especial por Rin. De todas las demas lo creeria pero de ella me cuesta. Aunque esta bien, no por no ser una completa la voy a desechar, me gusta y ya. Si es pseudo o no, no importa mientras nos guste tanto como una. Gracias por el articulo, de nuevo, esta genial. A ver si luego te animas y nos hablas sobre otras chicas tambien catalogadas como tsunderes.

  4. Gracias por tu comentario, LIGHTDX. Me alegra que te haya gustado el artículo.

    De tsunderes podría seguir hablando durante horas, ya que al ser un tipo de personaje que se ha popularizado tanto (sobre todo durante el último lustro), podemos encontrar regularmente personajes de este estilo en buena parte de las comedias románticas que se producen hoy en día (ya sean tsunderes de las que podrían llamarse “auténticas”, es decir, de alguno de los tres grados mencionados, o sobre todo del tipo antes también descrito de las “pseudo-tsunderes”, que de esas hay muchísimas en todo tipo de series, no solo en comedias románticas). En este artículo no obstante he preferido tan solo limitarme a destacar a las más representativas y populares, pero como digo por hablar podríamos hablar de tantas y tantas…

  5. exelente maestro no he podido dormir leyendo esto y la seccion de seiyuu muy bueno no tenia el conocimiento de las pseudo-tsudere, akane siempre la he considerado tsudere y ahora veo que me equivoco pero yo personalmente no ecuentro tsudere ha azuka ya que ella es haci con todo el mundo exepto con kanji que es al que ama (me refiero en la serie no en las peliculas )

    personalmente mi personaje favorito de Rie Kugimiya es shana no se porque pero sera por la historia de la serie muchos no les gusta la serie por los primeros cap. pero es una de mis favoritas el desarollo de su personalidad es exelente aunque callo un poco en la 2da temp.

    podria escribirles un monton sobre las tsudere pero no quiero alargarme GRACIAS POR ESTE ARTICULO MUY BUENO ME ATRAPASTE CON LA NARRATIVA SIGUE HACI

    SALUDOS….

  6. Gracias por dejarnos tu comentario, redsun.

    Lo de las categorías que he empleado en este artículo debe quedar claro que en modo alguno es algo que pueda llamarse “doctrinal”, es decir, que todo el mundo lo emplee así en el mundillo del manganime, ni mucho menos. No es más que una simple metodología que yo he empleado a título personal en este especial para exponer de una forma lo más ordenada y clara posible el tema de las diferentes “intensidades” (por llamarlo de alguna manera) que pueden encontrarse en lo referente a este tipo de personajes. Incluso empleándose esta metodología por parte de otras personas sé de sobras que la categorización de unos y otros personajes podría cambiar desde el punto de vista de cada cuál.

    Por ejemplo, sé que hay muchos que considerarían a Shana como una Tsundere de 1ª categoría en vez de 2ª (como la catalogué yo). O también muchos que a diferencia de mí sí que considerarían por ejemplo a Rin Tohsaka o a Akane Tendo como Tsunderes en toda regla (aunque sea de 3ª categoría), y no “Pseudo-Tsunderes” tal y como las catalogué yo. Piensa en definitiva que cada persona puede tener su propio y muy respetable punto de vista y que este artículo no tiene en ningún caso una finalidad dogmática ni pretende decirle a nadie cómo se tienen que considerar a estos personajes. Yo simplemente soy un aficionado más al manganime como cualquier otro y no pretendo en absoluto dar “lecciones” a nadie. Agradezco los inmerecidos halagos que me brindas pero como digo no debe tomarse tampoco este artículo como lo que no es, pues no deja de ser una simple opinión personal mía que por supuesto habrá quien comparta y quien no.

  7. Increíble artículo! Touko definitivamente fue el broche de oro ;;❤

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s