Ghibli se pasa al Hentai

Como sabréis no corren buenos tiempos para el que, durante décadas, fue el máximo referente de los estudios de animación en cuanto a buen gusto y calidad extrema demostrada en cada una de sus cuidadísimas producciones. Tras el anunciado retiro del gran genio Hayao Miyazaki siguió el descorazonador comunicado oficial de que el estudio ya no emprendería grandes proyectos para la gran pantalla como nos tenía acostumbrados, sino que a partir de ahora se ocuparía tan solo de explotar comercialmente su amplio catálogo de títulos clásicos y a lo sumo realizar alguna que otra colaboración puntual (como hemos visto recientemente con la serie de Sanzoku no musume Ronja, asistiendo a Polygon Pictures). Pues bien, parece ser que el nuevo proyecto que han decidido emprender los nuevos responsables del estudio va a crear no pocas controversias entre su público más tradicional.

En un lamentable intento de querer claramente introducirse en el mercado más adulto (para poder llegar así a un tipo de público que hasta ahora no se había interesado demasiado por sus producciones clásicas), el estudio ha optado por realizar una más que cuestionable “secuela” (por llamarla de algún modo, pues parece que poco o nada tiene que ver con el original) de uno de sus títulos a la postre más queridos entre el público, nada menos que Sky Castle Laputa, pero ambientado en esta ocasión en la época actual y en el marco de una tópica escuela de secundaria japonesa. El formato elegido sería una serie O.V.A.s de bajo presupuesto con alto contenido sexual y lenguaje malsonante, que sería distribuido en las secciones para adultos de los quioscos y comercios más cochambrosos que pueden encontrarse repartidos por la geografía nipona.

En “Laputa 2” (o “La reputa”, como también se la denomina ya en varios sectores de la red) seguiremos las particulares aventuras de una joven estudiante aspirante a modelo. La obra pretende ser una dura crítica a todo ese sórdido mundillo en el que tan a menudo se coquetea con la prostitución y la corrupción de menores, sirviendo como punto de encuentro para toda una serie de sospechosos personajillos que se mueven como pez en el agua en estos ambientes tan poco recomendables. La protagonista de hecho queda claro que no va progresando en el mundo de la moda precisamente por sus cualidades como modelo (que son más bien justitas, pues la chica no es que sea tampoco un dechado de virtudes), sino simple y llanamente por ir acostándose con éste y con aquél, recibiendo como generoso pago por sus “servicios” tanto grandes sumas de dinero como caros y lujosos regalos con los que luego presumir de forma patética delante de sus compañeras de clase.

Mucho se podría analizar sobre las diversas motivaciones y múltiples facetas en la personalidad de su cuestionable protagonista, pero francamente, es que no merece la pena siquiera perder el tiempo con alguien así. Sólo hay que ver la cara de GOLFA que tiene para darse uno cuenta de lo lamentable y penoso de un personaje de esa calaña. De hecho se dice que en un principio se pensó en la seiyuu Eri Kitamura para que doblara al personaje, pero preguntada al respecto por los periodistas su agria respuesta fue un cortante: “Yo no interpreto a furcias. Lo hice sólo una vez y luego me arrepentí toda mi vida”. Curiosamente preguntada después Aya Hirano sobre lo mismo no pareció poner en cambio ninguna pega al respecto.

Ya veremos en qué queda todo este lamentable proyecto, aunque ya adelantamos que por nuestra parte no pensamos darle la menor publicidad si se acaban editando en nuestro país esas polémicas O.V.A.s, pues como sabréis si por algo nos caracterizamos en esta publicación es por prestar atención tan solo a títulos de primera y contrastada calidad, y no a subproductos infumables tendentes únicamente a satisfacer los más bajos instintos de los otakus de peor calaña y cuestionables gustos artísticos (y menor aún higiene personal) que lamentablemente campan tan a sus anchas por este mundillo. Los que sí que parecen estar muy interesados en este tema son por lo visto los abogados de J.C. Staff, que según dicen fuentes cercanas al estudio ya se están frotando las manos con las demandas judiciales que están preparando.

Publicado el 28 diciembre 2014 en Actualidad y etiquetado en . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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